Resumen
- Hacer el test en casa cambia el lugar de recogida, pero no sus requisitos fisiológicos ni técnicos.
- La preparación, la carga, los tiempos y la forma de soplar influyen en la interpretación.
- Los gases respaldados por consenso son hidrógeno y metano. El sulfuro de hidrógeno sigue sin tener umbrales universales.
- Un ascenso de hidrógeno de 20 ppm antes de 90 minutos puede sugerir SIBO. Metano de 10 ppm o más apoya IMO.
- Un kit positivo no decide por sí solo tratamiento, antibiótico, dosis o dieta.

Un kit enviado a domicilio parece sencillo. Preparas el intestino, tomas una solución y soplas en varios tubos. La dificultad no está en abrir la caja. Está en mantener un protocolo durante horas y conseguir que cada muestra represente el momento que figura en la etiqueta.
La prueba de aliento puede aportar información cuando parte de una sospecha clínica. También puede producir una curva difícil de interpretar si se mezclan instrucciones, se incumplen tiempos o se ignora el tránsito intestinal. Hacerla en casa exige método.
¿Qué mide un test de SIBO en casa?
El test mide gases en el aire espirado después de ingerir un sustrato, habitualmente glucosa o lactulosa. Las bacterias y otros microorganismos fermentan ese sustrato y generan gases que pasan a la sangre y después al aliento.
Los dos gases con criterios respaldados por consenso son hidrógeno y metano. Algunos equipos miden dióxido de carbono u oxígeno para comprobar si la muestra está diluida. Esa medida técnica ayuda a detectar una recogida deficiente.
La medición del sulfuro de hidrógeno es una tecnología emergente. Puede aportar información en determinados contextos, pero sus umbrales de interpretación no están estandarizados de forma universal. Si estás valorando esta medición, puedes consultar el kit extendido. Medir más tipos de gas no convierte el resultado en un diagnóstico cerrado. La preparación, la curva y el contexto clínico siguen formando parte de la interpretación.
La prueba estudia fermentación en el intestino delgado de manera indirecta. No es un análisis de microbiota fecal. Si quieres entender la condición y sus causas posibles, lee la guía sobre sobrecrecimiento bacteriano.

¿Qué diferencia hay entre SIBO e IMO?
El término SIBO se refiere al sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado. El hidrógeno es el gas utilizado por los consensos para apoyar esa sospecha en una prueba de aliento.
El metano lo producen arqueas, no bacterias. Por eso el término preciso es sobrecrecimiento de metanógenos intestinales, o IMO. Puede aparecer en el intestino delgado o en el colon y suele valorarse especialmente cuando predomina el estreñimiento.
El consenso norteamericano utiliza un aumento de hidrógeno de al menos 20 ppm sobre el basal dentro de los primeros 90 minutos para sugerir SIBO. Un metano de 10 ppm o más en cualquier momento apoya IMO.
Estos criterios no convierten la gráfica en un diagnóstico automático. Síntomas, antecedentes, anatomía, motilidad y probabilidad previa siguen formando parte de la lectura.
¿Es mejor hacer el test con glucosa o con lactulosa?
Los dos sustratos tienen ventajas y límites. La glucosa se absorbe pronto en el intestino delgado. Esto reduce la fermentación colónica, pero puede omitir un sobrecrecimiento más distal.
La lactulosa llega al colon. Permite observar un recorrido más amplio, aunque un tránsito rápido puede hacer que alcance pronto el colon y producir un ascenso que parezca originarse en el intestino delgado.
La guía europea prefiere glucosa en personas no operadas cuando no se mide simultáneamente el tránsito. El protocolo exacto cambia entre consensos. El norteamericano utiliza 75 gramos de glucosa o 10 gramos de lactulosa. La guía europea propone 50 gramos de glucosa.
No cambies la carga del kit ni copies la preparación de otra marca. El laboratorio interpreta su protocolo, no una mezcla de protocolos.
¿Cómo preparar el test de SIBO en casa?
Una preparación correcta reduce la fermentación basal y otros factores que pueden alterar la curva. Sigue siempre las instrucciones del laboratorio. Como marco general, las guías recogen estos puntos.
- Antibióticos. Se suelen evitar durante las cuatro semanas previas, salvo indicación médica diferente.
- Ayuno. Entre 8 y 12 horas antes de comenzar.
- Día previo. Dieta baja en alimentos fermentables según la hoja del kit.
- Tabaco. No fumar antes ni durante la recogida.
- Actividad. Limitar el ejercicio durante el periodo indicado.
- Laxantes y procinéticos. El consenso norteamericano propone retirarlos una semana si se tolera. La guía europea individualiza y utiliza plazos distintos para algunos agentes.
No retires medicación necesaria por tu cuenta. Si un fármaco no puede suspenderse, el equipo debe decidir si el test sigue siendo útil y cómo dejar constancia.
Una preparación exigente no significa pasar hambre varios días ni inventar una dieta extrema. Significa seguir el protocolo concreto durante el tiempo indicado.
La preparación del test y la alimentación que se plantea después son dos momentos distintos. No prolongues por tu cuenta la dieta del día previo ni la conviertas en una dieta terapéutica. Si necesitas ordenar la alimentación tras el resultado, consulta esta guía sobre qué comer cuando hay SIBO. También puedes conocer cómo trabajamos con personas con SIBO y qué incluyen las consultas individuales.

¿Cómo se recogen bien las muestras?
Empieza con una muestra basal antes de tomar el sustrato. Etiqueta cada tubo y registra la hora real. Después ingiere la carga exacta y recoge las muestras a los intervalos que marca el kit.
La muestra debe contener aire del final de la espiración. Los dispositivos resuelven este paso de formas distintas. Sigue la técnica de tu equipo y no improvises.
Usa un temporizador. Anota cualquier incidencia, como una muestra tardía, un tubo incompleto, vómitos, actividad física inesperada o una desviación de la preparación. Ocultar el error no mejora el resultado. Puede convertir una curva defectuosa en una falsa conclusión.
Respeta las instrucciones de conservación y transporte. Hacer la recogida en casa no significa que el análisis se haga en casa. El laboratorio necesita recibir muestras válidas.
¿Cuánto dura el test de SIBO en casa?
La duración depende del protocolo, el sustrato y el laboratorio. Muchos kits recogen muestras durante dos o tres horas. El tiempo exacto debe figurar en las instrucciones.
No acortes el test cuando aparezcan síntomas ni lo alargues para buscar un positivo. Los puntos de tiempo permiten interpretar el ascenso de gases. Cambiarlos modifica la pregunta.
Reserva una mañana sin interrupciones. Deja preparados los tubos, las etiquetas, el temporizador y la hoja de síntomas antes de tomar la carga.
¿Qué errores alteran un test de SIBO en casa?
Una línea basal alta puede indicar preparación insuficiente, fermentación previa u otro factor que necesita revisión. No debe forzarse como positivo o negativo.
También dificultan la lectura los tiempos incumplidos, la carga incorrecta, las muestras diluidas, un tubo mal cerrado o el transporte fuera de las condiciones indicadas.
El tránsito rápido puede adelantar la llegada de lactulosa al colon y favorecer un falso positivo. La glucosa puede no detectar un sobrecrecimiento distal. Ningún sustrato elimina todas las limitaciones.
Si la curva no encaja con el contexto, se revisa primero la calidad del estudio. Repetir la interpretación de una muestra defectuosa no la convierte en fiable.
¿Qué significa que un test de SIBO en casa sea positivo?
Un positivo indica que la curva cumple el criterio del protocolo. A partir de ahí comienza la interpretación clínica. No termina.
Hinchazón, gases, dolor, diarrea y estreñimiento son síntomas inespecíficos. Pueden aparecer por distintas causas. El resultado tiene más valor cuando existe una sospecha previa razonable y una preparación correcta.
Un kit positivo no determina por sí solo si necesitas antibiótico o fitoterapia, ni qué dosis o dieta seguir. Tampoco demuestra la causa del sobrecrecimiento. El SIBO suele ser una consecuencia de factores que alteran la motilidad, la anatomía o el entorno digestivo. Tratar la gráfica sin preguntarse por el terreno favorece que el problema se repita.
Por eso conviene tirar del hilo. En algunas personas hay que valorar la motilidad, el tránsito y factores del tramo digestivo superior, incluida la posible hipoclorhidria. En otras puede tener sentido estudiar el ecosistema intestinal con un análisis de microbiota intestinal. Son pruebas diferentes y responden preguntas distintas. Puedes ver el enfoque completo en salud digestiva y ampliar cómo abordamos el tratamiento del SIBO en Pamplona.
Para separar los patrones, puedes leer sobre metano e IMO y sobre sulfuro de hidrógeno.
¿Qué deberías comprobar antes de comprar un kit?
- Qué gases mide. Hidrógeno y metano tienen criterios de consenso.
- Qué sustrato y carga utiliza. Deben coincidir con la interpretación del laboratorio.
- Cómo controla muestras diluidas. Pregunta si mide CO2 u O2 o utiliza otro control técnico.
- Quién interpreta la curva. Un número automático no sustituye el contexto clínico.
- Qué ocurre si la muestra no es válida. El laboratorio debe explicar los criterios de calidad.
Preguntas frecuentes
¿El test de SIBO en casa es fiable?
Puede ser útil si el kit, la preparación, la recogida, el transporte y el análisis son adecuados. Hacerlo en casa no elimina las limitaciones de las pruebas de aliento.
¿Qué gases debe medir?
Hidrógeno y metano tienen criterios respaldados por consenso. El sulfuro de hidrógeno es emergente y todavía no cuenta con umbrales universales.
¿Puedo retirar medicación para preparar el test?
No retires medicación necesaria por tu cuenta. Los plazos varían entre protocolos y el prescriptor o laboratorio debe individualizar la preparación.
¿Un positivo confirma que necesito tratamiento?
No. El resultado debe leerse con síntomas, antecedentes, probabilidad previa y calidad técnica. No decide por sí solo el tratamiento.
¿Qué referencias sostienen esta guía?
- Pimentel M, Saad RJ, Long MD, Rao SSC. American Journal of Gastroenterology. 2020. doi:10.14309/ajg.0000000000000501.
- Rezaie A, Buresi M, Lembo A, et al. American Journal of Gastroenterology. 2017. doi:10.1038/ajg.2017.46.
- Hammer HF, Fox MR, Keller J, et al. United European Gastroenterology Journal. 2022. doi:10.1002/ueg2.12133.
¿Qué valoro yo además de la gráfica?
El kit mide gases. No establece por sí solo un diagnóstico cerrado. Para interpretarlo hay que revisar la preparación, el sustrato utilizado, la forma de la curva y el contexto en el que aparecen los síntomas.
El SIBO puede ser una consecuencia. Por eso no me quedo únicamente con un valor positivo o negativo. Hay que buscar qué puede estar alterando la motilidad y el entorno digestivo, y decidir qué significa esa curva en esa persona.
La nutrición forma parte de ese trabajo. Natalia y Uxue pueden acompañarte para adaptar la alimentación al momento del proceso, evitar restricciones mantenidas sin criterio y organizar una reintroducción cuando corresponda. Puedes hacerlo mediante la consulta con una nutricionista especializada en SIBO o en formato de nutrición online.
¿Necesitas hacer o interpretar la prueba con acompañamiento?
Puedes conocer la prueba de SIBO, revisar otras pruebas digestivas o reservar una valoración para interpretar el resultado dentro de tu contexto.
Información sanitaria divulgativa. No sustituye consulta médica. La interpretación depende de los síntomas, los antecedentes, la preparación y el laboratorio.
Dr. Jaume Fontanals Jorba · Nº Colegiado 313108777, Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Navarra.


