Dieta para el SIBO: qué comer y qué evitar | Dr. Fontanals

Dieta para el SIBO: qué comer y qué evitar

Empecemos por lo incómodo. Si buscas la dieta que te va a quitar el SIBO, no existe. Y quien te la venda, te está vendiendo humo.

La comida es una herramienta potente para bajar la hinchazón, los gases y ese cansancio de después de comer. Pero el SIBO no aparece porque comas mal. El SIBO es una consecuencia. Es la señal de que algo, más arriba, no está funcionando.

En la consulta del Dr. Fontanals vemos lo mismo casi cada semana. Personas que llevan meses quitando alimentos y el sobrecrecimiento sigue ahí. Es normal. Si el intestino no se mueve bien, si el hígado y la bilis van justos, si hay poca acidez en el estómago (hipoclorhidria), si hay disbiosis o incluso algún parásito de fondo, las bacterias van a seguir creciendo donde no toca. Comas lo que comas.

Por eso la dieta es una pieza, no el plan entero. El plan de verdad mira la causa. Si quieres ver cómo lo abordamos paso a paso, aquí te explicamos el tratamiento del SIBO en Pamplona.

⏱️ En 30 segundos
  • La dieta calma, no cura. La comida baja la hinchazón y los gases, pero el SIBO es consecuencia. La cura está en tratar la causa de fondo.
  • Restringir de más pasa factura. Vivir años quitando alimentos empobrece la microbiota y te vuelve más sensible. La restricción es temporal, no un destino.
  • Dos fases, con acompañamiento. Primero calmar, luego reintroducir con Natalia para recuperar variedad. Lo importante es no quedarse atrapado en la fase 1.
🔎 ¿Te suena algo de esto?
  • Te levantas con la tripa lisa y a media tarde parece que llevas un balón debajo de la camiseta.
  • Empezaste una dieta baja en fermentables por tu cuenta, al principio ibas mejor y ahora cada vez toleras menos cosas.
  • Tienes gases que no son normales, y tú lo sabes, aunque te hayan dicho que es estrés.
  • Comes sano y aun así terminas la comida con sueño, cabeza espesa y el pantalón apretando.
  • Cada semana tachas un alimento más de tu lista y tu plato es cada vez más pequeño.
  • El vino, el aguacate o los quesos curados te sientan fatal y nadie te ha sabido explicar por qué.

Qué comer cuando tienes SIBO

No hay una lista mágica igual para todos. Cada intestino es distinto. Pero en la fase de calmar sí hay alimentos que suelen dar tregua:

  • Proteína de calidad bien cocinada: huevo, pescado fresco, aves, carne.
  • Verdura cocida y fácil de digerir. Cocida sienta mejor que cruda cuando el intestino está reactivo.
  • Grasas buenas en cantidades razonables, como el aceite de oliva.
  • Fruta de bajo fermento, mejor fuera de las comidas grandes.
  • Caldos caseros y almidones bien cocidos según tu tolerancia.

La regla no es sano o insano. Es cuánto fermenta eso en TU intestino ahora mismo. Un brócoli es sanísimo y a la vez esta semana te puede dejar inflado como un globo. No es que el brócoli sea malo. Es que tu intestino está reactivo. Cuando lo calmemos, el brócoli vuelve.

Qué comer cuando tienes SIBO

Qué evitar, y por qué, no porque lo diga una lista

De forma temporal, baja lo que más alimenta el sobrecrecimiento:

  • Azúcares y ultraprocesados. Aquí no hay debate.
  • Alcohol, sobre todo fermentados como el vino y la cerveza.
  • Exceso de fermentables rápidos según tu caso concreto.
  • Lácteos si notas que te hinchan.

Un matiz que veo mucho. Hay gente a la que le sientan fatal alimentos que son sanos: el aguacate, el vino, los quesos curados, las conservas, el pescado que no es del día. Cuando pasa eso, muchas veces no es solo cosa del SIBO. Puede haber histamina de por medio. Cuando el intestino se daña baja la DAO, la enzima que degrada la histamina, y esos alimentos empiezan a dar síntomas. Es un terreno que todavía se está estudiando, así que no te pongas la etiqueta tú solo. Lo valoramos caso a caso.

Por qué no puedes vivir a dieta restrictiva para siempre

Este es el error que veo más caro. La persona empieza una pauta baja en fermentables, mejora, y se queda ahí. Meses. A veces años. Cada semana quita un alimento más. El plato es cada vez más pequeño y la lista de cosas que me sientan mal cada vez más larga.

El problema es sencillo: tu microbiota come lo que tú comes. Si le quitas variedad y fibra durante demasiado tiempo, la microbiota se empobrece. Menos bacterias buenas, menos diversidad. Y una microbiota pobre te vuelve más sensible, no menos. Es la pescadilla que se muerde la cola. Restrinjo porque me sienta mal, y cada vez me sienta mal más cosas porque restrinjo.

La dieta del SIBO nace con fecha de caducidad. Es temporal. Sirve para bajar el ruido mientras tratamos la causa, y después hay que volver a comer variado. Quedarse a vivir en la restricción no es curarse. Es cambiar un problema por otro.

Las dos fases: calmar y volver a comer

Lo hacemos por fases, y el orden importa.

1. Calmar. Bajamos los síntomas con una pauta más acotada mientras trabajamos la causa de fondo. Esta fase es corta. No es para siempre.
2. Reintroducir. Volvemos a meter alimentos, de uno en uno y con orden, para ver qué toleras de verdad y recuperar variedad. Aquí es donde se recupera la microbiota y la calidad de vida.

Saltarse la fase 2 es el fallo típico de hacerlo por libre. Te quedas atrapado en la fase 1 porque da miedo salir, y sin querer acabas empobreciendo tu intestino. Con acompañamiento, sales.

Esto no es lo mismo que una dieta low-FODMAP de internet

Mucha gente llega con la low-FODMAP que se descargó en PDF. La low-FODMAP es una herramienta útil y bien estudiada para el intestino irritable, pero es genérica y no está pensada para tu caso concreto de SIBO.

Dos diferencias que importan:

  • Se ajusta a tu tipo de SIBO. No enfocamos igual un SIBO de hidrógeno que uno de metano (que suele cursar más con estreñimiento) o el de sulfuro. Los nombro porque cambian la estrategia, aunque no sean el centro de esta página.
  • Mira la causa y la histamina. Una low-FODMAP de internet no valora por qué llegaste al SIBO ni si hay histamina de por medio. Puede aliviarte y a la vez dejarte estancado si nadie trata lo de fondo.

Por eso una lista descargada te sirve para empezar, pero no sustituye una pauta pensada para ti.

Dónde encaja la nutricionista

Aquí no trabajo solo. La parte de nutrición la lleva Natalia Pérez del Río, dietista-nutricionista del equipo, en Pamplona. Yo miro la causa médica del sobrecrecimiento con un enfoque integrativo. Ella traduce eso a tu plato, a tu día a día, a lo que compras y cocinas. Que la fase de calmar no te deje sin comer nada, y que la reintroducción se haga bien y a tiempo.

Ese acompañamiento es la diferencia entre pasar meses restringiendo con miedo y salir con una alimentación variada que toleras.

Cada caso se valora de forma individual, y este contenido no sustituye una consulta. Si llevas tiempo peleándote con la comida y quitando alimentos sin salir del pozo, te acompañamos. Puedes pedir cita en la consulta del Dr. Fontanals cuando quieras empezar.

¿Te reconoces en todo esto?

Si llevas tiempo peleándote con esto sin salir del pozo, te acompañamos. El primer paso es sentarnos a mirarlo juntos.

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Cada caso se valora de forma individual y este contenido no sustituye una consulta.

Preguntas frecuentes

¿La dieta para el SIBO cura el SIBO?

No. La dieta ayuda a bajar los síntomas y a que estés mejor mientras tratamos la causa. El SIBO es una consecuencia de algo de fondo (motilidad, hígado, disbiosis, hipoclorhidria, parásitos), y ahí es donde está la solución de verdad.

¿Cuánto tiempo tengo que estar a dieta?

Lo mínimo posible. La pauta acotada es para la fase de calmar y es temporal. Después toca reintroducir alimentos para recuperar variedad. Quedarse años en restricción no es buena idea porque empobrece la microbiota.

¿La dieta del SIBO es lo mismo que la low-FODMAP?

No exactamente. La low-FODMAP es útil y está bien estudiada, pero es genérica. La pauta para SIBO se ajusta a tu caso y a tu tipo (hidrógeno, metano o sulfuro), y sobre todo va acompañada de tratar la causa.

¿Puedo hacerla yo solo con una lista de internet?

Para empezar y calmar, una lista te puede orientar. El riesgo de hacerlo solo es quedarte atrapado quitando cada vez más alimentos y empobrecer tu intestino. La reintroducción es la parte donde más ayuda tener acompañamiento.

¿Por qué me sientan mal alimentos sanos como el aguacate o el vino?

Puede haber histamina de por medio. Cuando el intestino se daña baja la DAO, la enzima que degrada la histamina, y ciertos alimentos dan síntomas. Es un tema que aún se estudia, así que conviene valorarlo en consulta antes de sacar conclusiones.

¿Necesito antibiótico sí o sí para el SIBO?

No necesariamente. En la consulta priorizamos el enfoque natural e integrativo y el trabajo sobre la causa. Si en algún caso hace falta el antibiótico, es una pieza más del plan, no el plan entero. Cada caso se valora de forma individual.

⚕️ Aviso médico. Este artículo tiene finalidad exclusivamente informativa y educativa; no constituye consejo médico ni sustituye la valoración de un profesional sanitario colegiado. Consulta siempre con tu médico antes de iniciar cualquier tratamiento, suplementación o cambio de dieta.

Dr. Jaume Fontanals Jorba — Nº Colegiado 313108777, Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Navarra.

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