Resumen
- Hoy no existe una prueba de consulta, sencilla y validada, que diagnostique la permeabilidad intestinal aumentada. Lo dice la revisión de referencia sobre el tema, publicada en Gut (Camilleri, 2019).
- La zonulina en sangre se mide con kits ELISA que, según tres grupos independientes, no detectan la zonulina real sino otras proteínas. La zonulina en heces no está validada, aunque tampoco refutada.
- El test de lactulosa-manitol es lo más parecido a una prueba de referencia, pero no tiene valores normales estandarizados y vive en la investigación.
- La zonulina sola no diagnostica. Dentro de un estudio completo y leída en consulta con tu historia, es una pista más. Nunca un diagnóstico.
- Si ya tienes un resultado en la mano, al final te dejamos qué hacer con él antes de gastar un euro más.
«Me ha salido la zonulina alta. ¿Tengo el intestino permeable?» Es de las preguntas que más nos llegan a consulta, casi siempre con un informe impreso y, a veces, con un bote de suplementos ya comprado. La respuesta honesta no es sí ni no. Es otra: depende de qué se ha medido, con qué kit y qué más te está pasando.
Así que vamos a repasar la permeabilidad intestinal prueba a prueba: qué mide cada una, qué no puede decirte y cuándo tiene sentido hacerla. Si lo que buscas es qué hacer una vez sabes que la barrera está tocada, eso lo tienes en cómo se trata la permeabilidad intestinal.
Para situarnos, en un minuto. El intestino es una muralla. Sus células, los enterocitos, están unidas entre sí por las uniones estrechas (tight junctions), y esa muralla decide qué pasa a la sangre y qué se queda fuera. Cuando se afloja, cruzan cosas que no deberían, como el LPS (lipopolisacárido, un fragmento de la pared de ciertas bacterias), y el sistema inmune se pone en guardia. El detalle lo tienes en qué es la permeabilidad intestinal.
¿Se puede diagnosticar la permeabilidad intestinal?
Respuesta corta: con una sola prueba, no. La revisión más citada sobre el tema, firmada por Michael Camilleri en Gut, lo dice sin rodeos: no hay pruebas diagnósticas clínicas validadas de permeabilidad intestinal en humanos. Las que existen tienen una validez limitada porque no se conocen bien los valores normales, cada laboratorio aplica el procedimiento a su manera y faltan estudios de validación (Camilleri, 2019).
Dos años después, una revisión en Frontiers in Nutrition fue un paso más allá: salvo quizá el LPS y la I-FABP, ningún marcador en sangre está validado frente a las pruebas directas, y ninguno puede sustituirlas (Vanuytsel, Tack y Farré, 2021).
Eso no significa que el problema no exista. Significa que el diagnóstico es clínico: quién eres, qué te ha pasado, qué síntomas tienes y qué encontramos en el conjunto de tu estudio. Y hay un matiz que casi nadie cuenta: todavía no está demostrado que restaurar la barrera, por sí solo, mejore los síntomas (Camilleri, 2019). Por eso desconfía de quien te enseñe un número y te construya encima un plan de seis meses.
¿Cómo saber si tengo el intestino permeable?
Por los síntomas solos, no se puede. Hay situaciones que nos hacen sospechar una barrera alterada: molestias digestivas que vienen de lejos, una disbiosis ya documentada, una celiaquía o una enfermedad de Crohn, o síntomas fuera del intestino (piel, cansancio) que aparecen de la mano de los digestivos. En la celiaquía sin controlar y en el Crohn activo, de hecho, la prueba de azúcares sale más alterada que en personas sanas (Gan et al., 2022).
Pero ninguna de esas señales es específica. La hinchazón o el cansancio pueden venir de muchos sitios distintos. En consulta la sospecha se construye con la historia: qué empezó primero, qué lo empeora, qué fármacos tomas, cómo comes y cuánto bebes. Lo que daña la barrera en el día a día lo tienes contado en qué altera la permeabilidad intestinal. Con una sospecha bien construida, una prueba puede sumar. Sin ella, es un número suelto.
¿Qué es la zonulina y qué significa tenerla alta?
La zonulina es la proteína que describió el grupo de Alessio Fasano como reguladora de las uniones estrechas. En la metáfora de la muralla, la que abre los ladrillos. Se identificó como la pre-haptoglobina 2. Sobre el papel, medirla sería medir cuánto se está abriendo la barrera.
El problema es el cómo. En 2018, un equipo analizó el kit ELISA comercial más usado para medir zonulina en sangre y encontró que no detecta la pre-haptoglobina 2. Reconoce otras proteínas, con la properdina como candidata más probable, y los autores pidieron reinterpretar los estudios que lo habían usado como marcador de permeabilidad. Un detalle que da peso al hallazgo: Fasano firma ese estudio (Scheffler et al., 2018).
Un año después, otro grupo probó dos kits distintos. Lo que medían era sobre todo haptoglobina y complemento C3, y la conclusión fue literal: hasta que mejore la metodología, cautela con la zonulina sérica como marcador de la barrera (Ajamian et al., 2019). En 2021, una carta en Gut repasó los tres estudios que habían comparado ese kit con una prueba de permeabilidad real. La correlación fue prácticamente nula, con valores de R de 0,11, 0,17 y 0,033 (Massier et al., 2021). En adultos sanos, tampoco se relacionó con la prueba de azúcares (Tatucu-Babet et al., 2020).
Así que, cuando una analítica de sangre dice «zonulina alta», lo que dice de verdad es que ha subido algo que el kit reconoce. Qué es ese algo, y qué tiene que ver con tu barrera, no está claro. El propio grupo de Fasano ya no lo discute: habla de una «familia zonulina» y reconoce que los ensayos comerciales no miden todas sus proteínas (DaFonte et al., 2024).
¿Zonulina en heces o en sangre: cuál vale más?
Aquí hay que hilar muy fino, porque todo lo anterior es sobre la sangre. Para las heces no hay un estudio equivalente que demuestre que el kit fecal mide otra cosa. Tampoco hay uno que demuestre que mide bien. Su validez, hoy, está sin demostrar. Que no es lo mismo que demostrada falsa.
Lo que hay es poco y modesto. En un estudio con varias cohortes, la zonulina fecal se relacionó con el test de lactulosa-manitol solo en personas con sobrepeso u obesidad, y no en el resto (Seethaler et al., 2021). En otro, con 52 pacientes con hígado graso, discriminó de forma discreta (un AUC de 0,68), y el punto de corte que mejor funcionó en esa muestra no coincidía con el que propone el fabricante. Los autores la ven como un complemento y piden estandarización y validación externa (Ciurea et al., 2025).
Traducido: la zonulina en heces no arrastra la crítica que tumba a la de sangre, pero no mide la permeabilidad de forma directa ni tiene un valor normal universal. En nuestra consulta la usamos como una pista más, nunca como diagnóstico: cruzada con tus síntomas, tu historia y el resto del estudio.
¿Qué es el test de lactulosa-manitol y por qué casi no se usa fuera de la investigación?
Es lo más parecido que hay a una prueba de referencia. Bebes una solución con dos azúcares que el cuerpo no aprovecha y se recoge la orina durante unas horas. El manitol es pequeño y atraviesa la pared sin dificultad. La lactulosa es grande y solo pasa si las uniones entre células están abiertas. El cociente entre las dos en la orina da una idea de cuánto deja pasar la barrera del intestino delgado.
Para separar grupos funciona. Un metaanálisis de 19 estudios en celiaquía y 17 en enfermedad de Crohn encontró el cociente muy por encima de lo normal en la enfermedad activa. Pero la heterogeneidad era alta por la variedad de protocolos, y los autores concluyen que la prueba es útil «con limitaciones importantes» y que hacen falta métodos más robustos para usarla en clínica (Gan et al., 2022).
Para una persona concreta, se queda corta. Cuando el grupo de Camilleri intentó afinarla con cinco azúcares y espectrometría de masas en 60 adultos sanos, la variación entre personas fue enorme (un coeficiente de variación mediano del 76,5 %). Además, el manitol normal resultó poco fiable porque también llega con la dieta, y propusieron usar manitol marcado con carbono 13 (Khoshbin et al., 2021). En resumen: incluso la prueba «de verdad» es de laboratorio especializado y todavía se está puliendo.
¿Qué otros marcadores se miran (LPS, calprotectina, IgA secretora, I-FABP)?
Muchos, y conviene tenerlos ordenados, porque en un mismo informe pueden aparecer juntos marcadores que responden a preguntas muy distintas.
| Marcador | Qué mide, en teoría | Qué dice la evidencia |
|---|---|---|
| Zonulina en sangre | Regulador de las uniones estrechas | Los kits comerciales no detectan la zonulina real; correlación casi nula con las pruebas de azúcares (Scheffler 2018; Massier 2021) |
| Zonulina en heces | Lo mismo, medido en heces | Ni validada ni refutada; utilidad modesta y solo en algunos grupos (Seethaler 2021; Ciurea 2025) |
| Lactulosa-manitol | Paso de azúcares a través del intestino delgado | La referencia más cercana, pero sin valores normales estandarizados (Camilleri 2019; Gan 2022) |
| LPS en sangre | Fragmento bacteriano que ha cruzado la barrera | Medición muy dependiente de cómo se procesa la muestra; datos contradictorios (Gnauck 2015 y 2016) |
| LBP en plasma | Proteína que se une al LPS | La que mejor se relaciona con la prueba de azúcares en los estudios revisados (Seethaler 2021) |
| I-FABP | Daño de la célula del intestino delgado | Junto al LPS, la única en sangre a la que la revisión de 2021 concede un «quizá» (Vanuytsel 2021) |
| Calprotectina fecal | Inflamación de la mucosa | No es un marcador de permeabilidad: responde a otra pregunta |
| IgA secretora | Defensa inmune de la mucosa | Tampoco mide permeabilidad |
| IgA anti-LPS | Respuesta inmune frente al LPS | No consta ninguna validación frente a pruebas de permeabilidad en humanos |
El LPS merece un párrafo propio porque suena muy lógico: si hay LPS en sangre, algo ha cruzado. En la práctica, medirlo es terreno resbaladizo. Los niveles publicados varían muchísimo entre estudios, y buena parte de esa variación depende de cómo se prepara el plasma o el suero antes del análisis (Gnauck et al., 2016). En un estudio en el que se aumentó la permeabilidad con aspirina, el LPS en sangre no cambió (Gnauck et al., 2015). En otro, pequeño, sí se relacionó con la prueba de azúcares (Tatucu-Babet et al., 2020). Datos que no cuadran entre sí.
Y un aviso sobre la IgA anti-LPS, que aparece en algunos paneles: puede formar parte de un estudio, pero no se debe leer como un marcador validado de permeabilidad, porque no lo es.
¿Se ve en una colonoscopia o en una analítica normal?
No. Una colonoscopia enseña cómo se ve la mucosa del colon: si hay inflamación, úlceras o pólipos. La permeabilidad es una función, no un aspecto. En investigación se mide en biopsias montadas en cámaras de Ussing, un montaje de laboratorio que no forma parte de ninguna exploración rutinaria (Vanuytsel et al., 2021).
La analítica de rutina tampoco lo recoge: el hemograma y la bioquímica de siempre no incluyen ningún marcador de permeabilidad. Lo que sí puede aportar una analítica es descartar otras cosas, como una celiaquía, que tiene su propia serología específica.
¿Cuándo tiene sentido hacerse una prueba, y cuándo es tirar el dinero?
Estos son los criterios que usamos en consulta. Tiene sentido cuando:
- Hay síntomas digestivos persistentes y una sospecha clínica concreta. La curiosidad no cuenta.
- El resultado va a formar parte de un estudio más amplio (microbiota, inflamación, digestión) y no se va a quedar como dato aislado.
- Alguien con formación lo va a leer con tu historia delante.
- Puede cambiar una decisión: qué se prioriza, qué se descarta o qué se vigila.
Es tirar el dinero cuando compras un test suelto por internet para saber «si tienes leaky gut», cuando lo que vas a hacer ya está decidido salga lo que salga, o cuando nadie te lo va a interpretar. Peor aún si te lo interpreta quien te vende el suplemento.
En nuestra consulta, la zonulina fecal va dentro del análisis de microbiota intestinal, junto al perfil de bacterias y otros marcadores, y el informe se lee en consulta con tu historia. Así es como tiene sentido: una pista más dentro de un mapa, nunca un diagnóstico por sí sola.
Ya tengo el resultado: ¿cómo lo leo?
Lo primero: el número solo no decide. Esto es lo que puedes hacer mañana, antes de gastar nada más:
- Mira si es sangre o heces, y el rango de referencia de tu propio informe. El punto de corte cambia según el kit y la población (Ciurea et al., 2025): un valor «alto» en un laboratorio puede no serlo en otro.
- Si es zonulina en sangre, dale el peso que tiene según lo que acabas de leer. Poco.
- Apunta tu contexto: desde cuándo tienes síntomas, qué los empeora, alcohol, antiinflamatorios, infecciones recientes, estrés. Eso pesa más que el número.
- Si nadie te ha descartado una celiaquía, pregunta por su serología. Para eso sí hay una prueba validada.
- No empieces un protocolo de suplementos por un número. Si hay que tocar algo, se decide con el cuadro entero.
Lo que no puedes hacer solo es cruzar ese dato con tu microbiota, tus síntomas y tu historia para saber qué pesa y qué no. Eso es exactamente lo que hacemos en consulta. Si ya tienes el informe, tráelo a la primera visita de medicina integrativa en Pamplona, presencial u online.
El consejito del Dr. Fontanals
Antes de pedir cualquier prueba, hazte una pregunta: si sale alta, ¿qué voy a hacer distinto? Si la respuesta es «lo mismo que si sale normal», esa prueba todavía no te hace falta.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los valores normales de zonulina en heces?
No hay un valor normal universal. El punto de corte depende del kit y de la población: en un estudio reciente, el corte que mejor funcionó en su muestra fue bastante más bajo que el que propone el fabricante (Ciurea et al., 2025). Por eso se lee con el rango de tu propio informe, y nunca aislado.
¿La zonulina alta significa que soy celíaco?
No. La celiaquía se diagnostica con serología específica y biopsia, y la zonulina no forma parte de ese diagnóstico. Lo que sí se ha visto es que, en niños con un familiar de primer grado celíaco, la zonulina en sangre subió en los meses previos a la autoinmunidad celíaca (DaFonte et al., 2024). Es un dato de investigación en un grupo de riesgo, no una prueba para ti. Si te preocupa, aquí tienes los síntomas de la celiaquía.
¿El test de lactulosa-manitol es lo mismo que el test de aliento del SIBO?
No, y se confunden mucho porque los dos usan lactulosa. En el de permeabilidad se mide la lactulosa que aparece en la orina. En el de aliento se miden los gases que producen las bacterias al fermentarla. Preguntas distintas, pruebas distintas. El de aliento lo tienes explicado en prueba de SIBO en Pamplona.
¿Existe una prueba casera de permeabilidad intestinal?
No existe ninguna validada. Si ni siquiera la de laboratorio lo está del todo (Camilleri, 2019), la de casa todavía menos.
¿Existe de verdad el «leaky gut» o es un invento?
La alteración de la barrera intestinal es real y está descrita en la literatura médica: en la celiaquía o en el Crohn activos, la prueba de azúcares sale alterada (Gan et al., 2022). Lo discutible es el marketing que se ha montado alrededor, con test que lo diagnostican todo y suplementos milagro. El fenómeno, sí. El humo, no.
¿Cuánto tarda el resultado?
Depende de la prueba y del laboratorio. En el análisis de microbiota que hacemos en consulta, que incluye la zonulina fecal, el informe tarda unos diez días laborables.
Si ya sabes que tu barrera está tocada y quieres saber qué hacer, lo tienes en cómo se trata la permeabilidad intestinal. Y si tienes un informe y no sabes qué pesa de verdad, tráelo: lo leemos contigo en la consulta de medicina integrativa en Pamplona.
Este artículo es información divulgativa y no sustituye una consulta médica ni un diagnóstico individualizado. Si tienes una patología o dudas sobre tu caso, consulta con un profesional.
Referencias (fuente: PubMed)
- Camilleri M. Leaky gut: mechanisms, measurement and clinical implications in humans. Gut. 2019;68(8):1516-1526. https://doi.org/10.1136/gutjnl-2019-318427
- Vanuytsel T, Tack J, Farre R. The role of intestinal permeability in gastrointestinal disorders and current methods of evaluation. Front Nutr. 2021;8:717925. https://doi.org/10.3389/fnut.2021.717925
- Scheffler L, Crane A, Heyne H, et al. Widely used commercial ELISA does not detect precursor of haptoglobin2, but recognizes properdin as a potential second member of the zonulin family. Front Endocrinol (Lausanne). 2018;9:22. https://doi.org/10.3389/fendo.2018.00022
- Ajamian M, Steer D, Rosella G, Gibson PR. Serum zonulin as a marker of intestinal mucosal barrier function: May not be what it seems. PLoS One. 2019;14(1):e0210728. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0210728
- Massier L, Chakaroun R, Kovacs P, Heiker JT. Blurring the picture in leaky gut research: how shortcomings of zonulin as a biomarker mislead the field of intestinal permeability. Gut. 2021;70(9):1801-1802. https://doi.org/10.1136/gutjnl-2020-323026
- Tatucu-Babet OA, Forsyth A, Owen E, et al. Serum zonulin measured by enzyme-linked immunosorbent assay may not be a reliable marker of small intestinal permeability in healthy adults. Nutr Res. 2020;78:82-92. https://doi.org/10.1016/j.nutres.2020.05.003
- DaFonte TM, Valitutti F, Kenyon V, et al. Zonulin as a biomarker for the development of celiac disease. Pediatrics. 2024;153(1):e2023063050. https://doi.org/10.1542/peds.2023-063050
- Ciurea NA, Pantea CM, Grama P, Kosovski IB, Bataga S. Fecal zonulin as a non-invasive marker of intestinal permeability: findings from a prospective cohort study. Medicina (Kaunas). 2025;61(9):1527. https://doi.org/10.3390/medicina61091527
- Seethaler B, Basrai M, Neyrinck AM, et al. Biomarkers for assessment of intestinal permeability in clinical practice. Am J Physiol Gastrointest Liver Physiol. 2021;321(1):G11-G17. https://doi.org/10.1152/ajpgi.00113.2021
- Khoshbin K, Khanna L, Maselli D, et al. Development and validation of test for «leaky gut» small intestinal and colonic permeability using sugars in healthy adults. Gastroenterology. 2021;161(2):463-475.e13. https://doi.org/10.1053/j.gastro.2021.04.020
- Gan J, Nazarian S, Teare J, Darzi A, Ashrafian H, Thompson AJ. A case for improved assessment of gut permeability: a meta-analysis quantifying the lactulose:mannitol ratio in coeliac and Crohn’s disease. BMC Gastroenterol. 2022;22(1):16. https://doi.org/10.1186/s12876-021-02082-z
- Gnauck A, Lentle RG, Kruger MC. Chasing a ghost? Issues with the determination of circulating levels of endotoxin in human blood. Crit Rev Clin Lab Sci. 2016;53(3):197-215. https://doi.org/10.3109/10408363.2015.1123215
- Gnauck A, Lentle RG, Kruger MC. Aspirin-induced increase in intestinal paracellular permeability does not affect the levels of LPS in venous blood of healthy women. Innate Immun. 2015;21(5):537-545. https://doi.org/10.1177/1753425914557101
Seguimos ampliando el blog con más temas de salud digestiva, microbiota y medicina integrativa. Si hay algo que te gustaría que tratáramos, te leemos.
Dr. Jaume Fontanals Jorba · Nº Colegiado 313108777, Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Navarra.


