Qué es, qué significa que esté alterada y cómo se recupera. Está detrás de tus digestiones, de tu energía y de bastantes cosas que nadie relaciona con el intestino.
Llevas años con digestiones que no terminan, hinchazón que va y viene y una lista de alimentos que cada vez es más corta. Te han puesto etiquetas: colon irritable, intolerancias, nervios. Y sigues igual.
En esa conversación casi nunca aparece la microbiota intestinal. Y en nuestra consulta es por donde empezamos casi todo.
La microbiota intestinal es el conjunto de bacterias, hongos y otros microorganismos que viven en tu intestino. Antes se le llamaba flora intestinal. No es un adorno: participa en la digestión, en tu sistema inmune y hasta en cómo duermes.
La imagen que usamos en consulta es esta: no hay bacterias buenas y malas. Hay necesarias y no tan necesarias.
Producen ácidos grasos de cadena corta, sobre todo butirato, el combustible de las células del colon.
Ocupan el terreno y compiten, para que no se instale lo que no debe.
Reciclan restos y mantienen el sistema en marcha sin que se acumule nada.
La E. coli o la Candida forman parte del sistema. El problema aparece cuando dejan de estar a raya. El término preciso para esos es patobiontes.
Cuando las necesarias caen y las otras ganan terreno, el equilibrio se rompe. Eso es la disbiosis. El equilibrio sano se llama eubiosis.
Lo que se pierde por el camino no es abstracto. Se pierde diversidad y se pierden los ácidos grasos de cadena corta, sobre todo el butirato, que es el combustible de las células del colon4,5 y una de las cosas que mantiene tu barrera intestinal en pie.

Es una de las cosas que más nos preguntan. Sales del laboratorio con un papel que pone microbiota intestinal aumentada, ligeramente aumentada o alterada, y nadie te explica qué quiere decir.
En un coprocultivo convencional, esa frase suele describir que se han cultivado más colonias de lo habitual. Por sí sola no es un diagnóstico y tampoco significa automáticamente que estés enfermo. Es un dato suelto que solo cobra sentido cruzado con tus síntomas, tu historia y el resto de tu analítica.
Por eso insistimos tanto en una idea: el informe no es el tratamiento. Un PDF con barras de colores no le sirve a nadie. Lo que cambia las cosas es que alguien lo lea junto a tu caso.
Imagina una muralla de cuatro metros de alto y tres de ancho, bien puesta, con los ladrillos pegados. Eso es una barrera intestinal sana.
Ahora imagina esa misma muralla con ladrillos caídos y huecos de un metro. Lo que tenía que quedarse fuera empieza a pasar, y tu sistema inmune se pone reactivo: salta a la mínima. Eso es la permeabilidad intestinal, y los ladrillos son las uniones estrechas entre células, reguladas por una proteína llamada zonulina1.
Muralla bien puesta
Fuera, la luz del intestino Dentro, tu cuerpoLos ladrillos están pegados. Lo que tenía que quedarse fuera, se queda fuera.
Muralla con huecos
Fuera, la luz del intestino Dentro, tu cuerpoFaltan ladrillos. Pasa lo que no debería y tu sistema inmune salta a la mínima.
Ladrillo = unión estrechaLo que no debe pasarReacción inmune
Figura 2. Barrera intestinal íntegra (izquierda) frente a permeabilidad aumentada (derecha). Los ladrillos representan las uniones estrechas entre enterocitos, cuya apertura regula la zonulina.Por eso hay personas que llegan por la piel, por el cansancio o por dolores que nadie relaciona con el intestino. Y sin embargo empiezan ahí.

Esta es la parte que más cuesta explicar y la que más cambia las cosas.
El SIBO es la consecuencia, no la causa. Cuando alguien llega con un sobrecrecimiento bacteriano, la pregunta útil no es qué antibiótico darle. Es por qué ha llegado hasta ahí.Dr. Jaume Fontanals
En nuestra consulta no empezamos por el intestino delgado. Empezamos por la cabeza y bajamos. Esta es la cadena que recorremos:
Estrés, eje intestino-cerebro y el barrido que se apaga.
Donde empieza el tubo digestivo y saltan las primeras alarmas.
El ácido como barrera. Hipoclorhidria, H. pylori y omeprazol.
Disbiosis, permeabilidad y la muralla del castillo.
Aquí aterriza el SIBO, al final del recorrido y no al principio.
Por eso el orden importa. Tratar solo el último eslabón deja los cuatro anteriores intactos, y el problema vuelve a las pocas semanas.
Figura 3. Secuencia de valoración clínica, de proximal a distal. El sobrecrecimiento bacteriano se sitúa al final del recorrido, no al inicio.Entre el estrés y el sobrecrecimiento hay una pieza concreta: el complejo motor migratorio2,3. Son las ondas de limpieza que barren el intestino delgado entre comidas, cuando no estás digiriendo.
El estrés sostenido y el picoteo constante frenan ese barrido. Sin limpieza, hay estancamiento. Y donde hay estancamiento, las bacterias crecen donde no deben.
Con espacio entre comidas
El barrido se enciende, limpia y no deja estancamiento.
Con picoteo y estrés
Sin limpieza hay estancamiento. Y donde hay estancamiento, las bacterias crecen donde no deben.
Por eso insistimos tanto en comer sin prisa y en dejar espacio entre comidas. No es un consejo de manual, es el mecanismo.
Antes de cualquier suplemento, esto es lo que de verdad mueve la aguja:
Como base, el estilo de vida es lo que más pesa. Ningún bote va a hacer el trabajo por ti, y desconfía de quien te diga lo contrario.
Pero hay un matiz importante y conviene decirlo claro. Cuando por debajo hay una infección activa, como un Helicobacter pylori, un parásito intestinal o un sobrecrecimiento fúngico, el estilo de vida por sí solo no lo resuelve. Puedes encontrarte mejor y aun así el problema sigue ahí. En esos casos hace falta un abordaje específico, valorado por un profesional, y el estilo de vida pasa a ser el terreno sobre el que se trabaja, no el tratamiento.

Un estudio de microbiota no es una lista de bichos. Bien pedido e interpretado, te dice qué funciones se han perdido, qué está creciendo de más y por dónde conviene empezar.
En el centro lo pedimos cuando la historia clínica lo justifica, no por rutina, y lo revisamos junto al resto de tu analítica. Aquí puedes ver cómo es el estudio de microbiota intestinal que hacemos y qué incluye.
Un informe de microbiota trae nombres que no dicen nada a nadie. Akkermansia muciniphila baja, disbiosis de tipo tal, un valor en rojo que no sabes si es grave.
Por eso, cuando el estudio de microbiota se hace con nosotros, puedes pedir una consulta gratuita de resultados de 20 minutos con el equipo. Sirve para entender qué pone tu informe y cómo organizarlo por fases.
Con la misma claridad, lo que no es:
Puede sonar a que ponemos pegas, y es justo lo contrario. Para pautar un tratamiento hay que conocer tus antecedentes, tu medicación, tus síntomas y tu estilo de vida. Mandarte un plan sin eso sería irresponsable, por muy bien que se lea el informe.
Estos son los términos que aparecen en los informes y en esta página, con el significado que les damos en consulta.
No se pide por rutina. Estos son los supuestos en los que la historia clínica lo justifica:
Este contenido es información sanitaria divulgativa y no sustituye una valoración médica individual. Un estudio de microbiota no constituye por sí solo un diagnóstico, y su interpretación depende de la historia clínica, la exploración y el resto de pruebas.
Es el conjunto de microorganismos que viven en tu intestino. Sus funciones principales son ayudar a digerir lo que tú no puedes, fabricar vitaminas y ácidos grasos de cadena corta como el butirato, entrenar a tu sistema inmune y mantener en pie la barrera intestinal.
Suele describir que en el cultivo han crecido más colonias de lo habitual. Por sí solo no es un diagnóstico ni implica enfermedad. Cobra sentido cuando se cruza con tus síntomas, tu historia clínica y el resto de la analítica. Si te lo han puesto en un informe y nadie te lo ha explicado, merece la pena revisarlo con un profesional.
Empezando por lo que más pesa: masticar y comer sin prisa, dejar espacio entre comidas para que el intestino se limpie, aumentar la fibra de forma progresiva, dormir y bajar la carga de estrés. Los suplementos pueden ayudar, pero son el complemento y no el plan. Cada caso se valora de forma individual.
Depende del punto de partida y de la causa de fondo. Algunos cambios en la composición se ven en semanas, pero recuperar la función y que los síntomas se estabilicen suele llevar meses. Desconfía de quien te prometa un plazo cerrado.
La disbiosis es un desequilibrio en la composición y la función de la microbiota. El SIBO es un sobrecrecimiento bacteriano concreto en el intestino delgado, donde no debería haber tantas bacterias. En nuestro enfoque, el SIBO es habitualmente la consecuencia de un terreno alterado, no el punto de partida.
Los estudios de microbiota (el nuestro combina PCR del gen 16S y cultivo) no suelen estar incluidos en la cartera pública ni en la mayoría de seguros privados, y se realizan de forma particular. Antes de pedir uno, lo importante es saber si en tu caso va a cambiar algo del abordaje.
Si el estudio te lo has hecho con nosotros, puedes pedir una consulta gratuita de resultados de 20 minutos con el equipo para entender qué dice tu informe y cómo organizarlo por fases. No incluye plan de tratamiento ni plan nutricional, que se elaboran aparte tras una valoración completa. Si prefieres que lo valore el médico, o si aún no sabes qué estudio te conviene, eso se ve en una primera visita.
Porque un informe aislado no dice lo suficiente. Para pautar algo con criterio hay que conocer tus antecedentes, tu medicación, tus síntomas y tu estilo de vida. Sin eso, cualquier pauta sería a ciegas. Por eso el plan sale de una valoración completa y no de un PDF.
En muchos casos sí, y es nuestro enfoque preferente: trabajar la causa de fondo con abordaje natural e integrativo antes que recurrir al antibiótico. No es una regla absoluta, y siempre depende de la valoración individual de cada caso.

Si llevas tiempo con síntomas digestivos que van y vienen, si cada vez toleras menos alimentos, o si ya te han tratado y a las pocas semanas has vuelto al punto de partida, merece la pena mirar el terreno y no solo la etiqueta.
Somos un equipo: medicina integrativa, nutrición y psicología. La microbiota es el eje que conecta las tres cosas, y por eso el abordaje no lo hace una sola persona.
Cada caso se valora de forma individual. No hay dos microbiotas iguales y no hay un protocolo que valga para todos.
Miramos el terreno completo, no solo la etiqueta. En Pamplona o en consulta online.
Reserva una primera valoraciónInformación sanitaria divulgativa. No sustituye la consulta médica ni la valoración individual de tu caso.
Referencias que sostienen los mecanismos descritos en esta página. Se citan revisiones en revistas indexadas, consultadas a través de PubMed.
Las referencias respaldan los mecanismos fisiológicos descritos. No respaldan un resultado individual ni un tratamiento concreto: eso depende de cada caso.