€ 80,00
Test de aliento con lactulosa que mide hidrógeno y metano para saber si hay SIBO y de qué tipo. Lo haces en nuestra consulta de Pamplona o en tu casa con el kit, en unas 3 horas. No necesitas primera visita. Recibes el informe del laboratorio, sin interpretación.
El test de aliento de SIBO básico mide el hidrógeno y el metano que producen las bacterias de tu intestino después de tomar una solución de lactulosa. Es la prueba que usamos para saber si hay un SIBO (sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado) y de qué tipo. Lo haces en nuestra consulta de Pamplona o en tu casa con el kit, sin primera visita. Recibes el informe del laboratorio, sin interpretación.
Unos 3 días desde que la muestra llega al laboratorio. Incluye las pautas de preparación por escrito, el test (en la consulta o el kit en casa) y el informe. No incluye interpretación ni consulta. Si quieres que valoremos el resultado con tu historia, puedes reservar una primera visita (1 h 30 min, 150 €), que es opcional.



Tus bacterias fermentan lo que les llega y, al hacerlo, producen gases. Una parte pasa a la sangre y sale por el aliento. Después de tomar lactulosa, un azúcar que tú no absorbes pero ellas sí, vamos recogiendo aliento a intervalos durante unas 3 horas y el laboratorio mide dos gases en cada muestra:
La curva de los dos gases nos dice si hay sobrecrecimiento y de qué tipo. No mide el tercer gas, el sulfuro de hidrógeno: para eso está el test extendido.
Los dos son el mismo test de aliento: mismo kit, misma preparación y mismas 3 horas. Solo cambia lo que analiza el laboratorio.
El básico (80 €) mide hidrógeno y metano y es el que pedimos en la mayoría de los casos. El test de SIBO extendido (140 €) añade el sulfuro de hidrógeno. Tiene más sentido si predominan la diarrea o la urgencia, el dolor, los gases con olor a huevo podrido, o si un test anterior salió negativo y los síntomas siguen. Si dudas, escríbenos y te orientamos.
Llegas en ayunas, soplas una primera muestra de base, tomas la solución de lactulosa y, a partir de ahí, vas soplando a intervalos durante unas 3 horas. Sin pinchazos y sin dolor.
Esas 3 horas sigues en ayunas, sentado y tranquilo: trae algo para leer o una serie descargada. Si notas gases o algo de hinchazón mientras dura, apúntalo, porque nos ayuda a leer la curva. Al terminar ya puedes comer con normalidad.
Una prueba bien hecha y mal preparada es una prueba perdida. La pauta general:
Consulta con tu médico antes de suspender cualquier medicación. Al comprar te damos por escrito la hoja del laboratorio; si en algo no coincide con esta pauta, manda la hoja. La guía completa, con un día de comidas de ejemplo, está en la prueba de SIBO en Pamplona.
En la consulta: Calle de Sangüesa, 17, sala 10 (Centros UNE), 31003 Pamplona, Navarra, con supervisión durante toda la prueba. Al comprarlo eliges esta opción y reservas el día con recepción (682 81 71 85 · WhatsApp).
En casa: te enviamos el kit con las instrucciones. Haces las tomas tú, a las horas que marca la hoja, y te explicamos cómo hacer llegar las muestras al laboratorio. Enviamos el kit a toda la península. Para Baleares, Canarias, Ceuta o Melilla, contacta primero con recepción para confirmar que no hay costes extra.
Sabemos que hay SIBO y de qué tipo, pero todavía no por qué. En nuestra consulta el SIBO casi nunca es el principio de la historia: es la consecuencia de algo que falla antes. Un intestino que ha dejado de barrerse bien entre comidas (el estrés y el picoteo frenan esas ondas de limpieza), poco ácido en el estómago, una gastroenteritis que dejó huella o una microbiota desequilibrada.
Si quieres que llevemos tu caso, reservas una primera visita (1 h 30 min, 150 €, en Pamplona u online). Ahí buscamos esa causa y planteamos el tratamiento del SIBO: siempre que se puede, empezamos por opciones naturales antes que por el antibiótico, con la alimentación como base. Cada caso se valora por separado y no se puede prometer un resultado.
Si tienes diabetes, estás embarazada o dando el pecho, tomas medicación crónica, tienes una diarrea aguda esos días, te has hecho otro test de aliento hace menos de una semana o ya estás en tratamiento de SIBO. En esos casos ajustamos la preparación contigo.
Si tienes sangre en las heces o heces negras, pérdida de peso sin buscarla, anemia, fiebre o un dolor que no cede, no empieces por un test de aliento: consulta antes con tu médico.
No. Puedes pedir el test de aliento de SIBO directamente. La primera visita es opcional, para leer el resultado con tu historia y salir con un plan.
Es la misma prueba y la analiza el mismo laboratorio. En la consulta te supervisamos las 3 horas; en casa sigues la hoja del kit con las mismas horas.
No siempre. El test de aliento ayuda, pero no decide solo: se lee junto con tus síntomas y tu historia. Si los síntomas siguen, valoramos el test extendido, que mide también el sulfuro de hidrógeno.
Lo decide tu médico según cómo vayas. Entre dos test de aliento tiene que pasar al menos una semana.
El consenso norteamericano sobre test de aliento de hidrógeno y metano recoge cómo se prepara, cómo se hace y cómo se leen los dos gases: doi.org/10.1038/ajg.2017.46. La guía clínica del American College of Gastroenterology sobre el SIBO lo sitúa como la prueba no invasiva de referencia: doi.org/10.14309/ajg.0000000000000501.
Laboratorios y técnicas. El test de aliento lo analiza un laboratorio clínico colaborador, que mide el hidrógeno y el metano de cada muestra de aliento.
Aviso sanitario. Esta prueba no sustituye la valoración de un profesional sanitario. El resultado no garantiza un diagnóstico ni el resultado de un tratamiento. Consulta con tu médico antes de suspender cualquier medicación.